San Justo: La historia de traición y venganza narco detrás del intento de toma de la comisaría

Una banda quiso liberar a un preso acusado de matar a su cómplice. En el ataque balearon a una sargento.

El robo de un cargamento de droga, una traición y un asesinato. Una compleja trama narco se esconde detrás del fallido rescate de un preso en la comisaría de San Justo.r1rBuSI6z_930x525__1

Según informaron fuentes del caso, la banda que atacó la seccional intentó liberar a Leandro Aranda (22), acusado de haber asesinado a un ex cómplice que le había “mejicaneado” 70 kilos de cocaína.

Por el intento de toma de la comisaría, que terminó con una sargento de 25 años baleada e internada en grave estado, fueron detenidos dos sospechosos.

Los acusados fueron identificados como Ludmila Zahira Bustamante (19), la novia de Aranda, y Bruno Mauro Postigo (19).

La joven fue detenida el lunes a la tarde en la puerta de la comisaría 1° de San Justo, cuando buscó camuflarse entre familiares de los presos aguardaban novedades, según informaron fuentes del caso a Télam.

Los investigadores creen que Bustamante planeó la fuga junto a Aranda por WhatsApp, a través de un celular que el detenido tenía en su celda.

A Postigo lo detuvieron cuando viajaba en un Volkswagen Vento similar al que quedó registrado por las cámaras de seguridad ubicadas en el frente de la comisaría en el momento del tiroteo. En su poder tenía documentación de otro auto involucrado.

Aranda está detenido desde el 25 de agosto del año pasado, acusado de haber acribillado a Nicolás Ojeda en un ajuste de cuentas por narcotráfico.

De acuerdo a la hipótesis de los investigadores de la Fiscalía de Homicidios de La Matanza, Aranda y Ojeda formaban parte de una banda que le habría robado un cargamento de 70 kilos de cocaína a otro narco en Capital Federal.

 

Tras ese golpe, Ojeda habría traicionado a Aranda, quien “juró venganza”.

Como sabía que lo estaban buscando, Ojeda se escondió en un domicilio de Isidro Casanova, partido de La Matanza. En abril del año pasado lo encontraron y lo ejecutaron.

Por el homicidio fue detenido Aranda, quien quedó alojado en la comisaría de San Justo.

Tras el ataque del lunes, requisaron su celda y hallaron un teléfono celular, donde se encontraron audios de WhatsApp con su novia, donde se contaban detalles sobre su propio rescate y se mencionaba el nombre de un cómplice llamado Sebastián, que por el momento no fue detenido.

El caso

El tiroteo dentro de la comisaría ocurrió después de las 5 de la madrugada del lunes, cuando al menos cuatro personas vestidas con gorras y camperas negras con la inscripción “Policía” y armados con pistolas llegaron al lugar a bordo de un vehículo de color gris.

Según quedó registrado en las cámaras, uno de los delincuentes quedó en la puerta como “campana”, otro detrás de una puerta de blíndex y los dos restantes llegaron hasta la sala de guardia de la seccional y comenzaron a disparar contra los policías que se hallaban en ese momento realizado tareas administrativas.

Los investigadores determinaron que al menos uno de los delincuentes llevaba una pinza para cortar candados que no llegó a utilizar porque tuvieron que escapar.

Las fuentes de la investigación confirmaron que dentro de la seccional policial, al momento del tiroteo, había ocho agentes y que sólo la sargento Villarreal resultó herida.

Este martes, la sargento Villarreal permanecía internada en estado reservado en el Centro Médico Fitz Roy, del barrio porteño de Palermo, donde los médicos determinaron que el balazo que recibió en su cuerpo le ocasionó “lesiones severas en la columna”.

Fuente. Diario Clarin

 

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