Lázaro Báez no respondió preguntas y rechazó los cargos

El detenido empresario guardó silencio ante el juez federal Sebastián Casanello y optó por entregar un escrito. La nueva declaración indagatoria es por el supuesto lavado de 60 millones de dólares en la llamada “ruta del dinero K”.

 El detenido empresario Lázaro Báez guardó silencio ante el juez federal Sebastián Casanello y optó por entregar un escrito en el que otra vez rechazó los cargos en su contra, en una nueva declaración indagatoria por supuesto lavado de 60 millones de dólares en la llamada “ruta del dinero K”.

Báez fue trasladado desde la cárcel de Ezeiza hacia los tribunales federales de Retiro y, ya en el despacho de Casanello en el cuarto piso de Comodoro Py 2002, pidió la nulidad de su nueva citación a indagatoria, sostuvo que la prueba era “indefinida” y que no se describía la acusación en su contra, explicaron a Télam fuentes judiciales.

También, reclamó que se aparte a la Unidad de Información Financiera (UIF) de la causa.

Báez entregó un escrito de unas 60 carillas en el que negó haber cometido maniobras de lavado de activos por 60 millones de dólares y, en referencia a información llegada desde Suiza sobre cuentas bancarias que tendrían como últimos beneficiarios a su familia, desconoció su validez como prueba.

También, sostuvo que los informes aportados por la Unidad de Información Financiera a la causa son “reportes de inteligencia” que no prevé la ley argentina, por lo cual no pueden usarse en su contra.

Báez fue trasladado a primera hora de la mañana en un fuerte operativo de seguridad por parte del Servicio Penitenciario Federal y permaneció poco más de una hora en el despacho de Casanello, junto a su abogado Maximiliano Rusconi.

El empresario cerró la ronda de 27 indagatorias ordenadas por Casanello en la investigación vinculada a la llamada “ruta del dinero k” y en la que fueron interrogados también sus cuatro hijos, Melina, Leandro, Martín y Luciana.

Los Báez fueron acusados de formar parte de un “entramado societario, para realizar operaciones de lavado de dinero” con fondos ilegítimos que fueron expatriados y terminaron depositados en cuentas bancarias de la Confederación Suiza, entre otros países.

Por estos mismos delitos fueron indagados además Jorge Chueco -abogado de Báez y Daniel Perez Gadín, su contador, los financistas Federico Elaskar y Leonardo Fariña y ex jerárquicos y apoderados de Austral Construcciones y otras empresas del grupo, de un total de 27 acusados.

Según la acusación, se crearon “personas jurídicas e instrumentos financieros radicados en distintos Estados”.

En ese marco, los hermanos Báez aparecerían como “beneficiarios finales” de dos cuentas en el J Safra Sarasin de Suiza, las 608927 y 608939, abiertas por una sociedad constituida en Panamá en el 2011 y en cuyo directorio estarían Chueco y Pérez Gadín.

Pérez Gadín, a su vez, aparece en una cuenta también del J. Safra Sarasin de Suiza nº 608744, “que según lo informado por la Unidad de Información Financiera también serían sus beneficiarios finales: Leandro, Luciana, Melina y Martín Báez”.

El dueño de Austral Construcciones ya está procesado por lavado de activos por orden de Casanello, quien lo detuvo hace un año y además fue procesado por defraudación con la obra pública durante el kirchnerismo en Santa Cruz y en la causa “Los Sauces”.

La Cámara Federal porteña ordenó la semana pasada a Casanello y al fiscal del caso Guillermo Marijúan que profundicen la investigación para determinar si el lavado de activos del que se acusa a Báez se vinculó a ilícitos con obra pública en los gobiernos kirchneristas y que avancen en la recolección de pruebas en este aspecto, para evaluar si corresponde o no citar a declaración indagatoria a la ex presidenta Cristina Kirchner y otros eventuales imputados.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *