Estiman que serían aproximadamente 15 los geriátricos que se encuentran en condiciones irregulares; pero, según declaraciones del Ex Director de Gerontología Dr. Mierez el número excedería los 40

El Defensor tomó conocimiento sobre esta problemática por denuncias que ingresan en la institución, estás fueron generando múltiples intervenciones como también convocar a todas las instituciones vinculadas con el fin de poner en la agenda del gobierno municipal y provincial. Y atento a sus atribuciones y contemplando el estado de violación de derechos de los adultos mayores, convocó y conformó un equipo Multidisciplinario.penayo-e1524659277111

Formaron parte de la misma la Dirección de Gerontología del Ministerio de Salud de la Provincia; la Municipalidad (Dirección de Habilitaciones Comerciales, Dirección General de Control Alimentario y Medio Ambiente Urbano, la Subsecretaría de Adultos Mayores), Gobernación (Ministerio de Derechos Humanos, Desarrollo Social, etc.) y la Defensoría del Pueblo.

A partir de esta reunión se trabajaron sobre distintas líneas. En primer lugar, se socializó un listado de geriátricos irregulares, a partir del cual se vio la necesidad de mediar para que la situación de los mismos cambie. Se continúa trabajando en ello, según el Protocolo de Control de Residencias de Adultos Mayores que se encuentran dentro del Programa de Control Participativo, denominado: «Observatorio para Control y Gestión» de casas que albergan personas adultas mayores. Además, se planteó un Registro Voluntario de establecimientos, en donde se los invita a adherirse y cumplir con los requerimientos legales.

Por otra parte, desde la Defensoría se realizó una propuesta a Cámara de Representantes, (impulsada por el Diputado Gervasoni) para generar una Mesa Interparlamentaria con el fin de elaborar una legislación que permita darle un marco legal y con ello un mayor control, a este problema.

“Nos preocupa de sobremanera que se vulneren los derechos de los abuelos. Las condiciones en que se encuentran son deplorables y urge trabajar en una Ley que modifique esta situación” sostuvo el Ombudsman posadeño.

Únicamente son 5 los geriátricos habilitados; según se desprende del listado oficial de la Dirección de Gerontología de la Municipalidad; pero como ya lo adelantamos la ciudad de Posadas tendría más de 40 funcionando, que no cumplen con los requisitos necesarios.

En tercer lugar, se están realizando visitas a los establecimientos que figuran en la lista presentada durante la mesa, con el objeto de invitarlos a formar parte del Registro Voluntario y a la vez, asesorarlos sobre las condiciones de habilitación. Hasta el momento se logró 9 registros nuevos de geriátricos que estarían albergando alrededor de 120 abuelos.

Durante la concurrencia a los lugares se pudo observar un marcado perfil de internados: más del 60 % se trata de adultos mayores que son semidependientes o totalmente dependientes en todo lo que se relaciona a su cuidado (bañarse, comer, tomar, remedios, ir al baño, etc.). A la vez la vulnerabilidad se acrecienta con la falta de profesionales o personal capacitado, malas condiciones de higiene y seguridad, y ausencia de cobertura de seguro.

De esta problemática además se desprende numerosas condiciones que terminan afectando no solo a los adultos mayores y sus cuidadores, sino a la sociedad toda. Esto es en referencia a la presencia de personal en negro, exposición de otras instituciones en el caso de que ocurra algo potenciado por todo lo anteriormente nombrado; los geriátricos como negocios clandestinos que no tienen la posibilidad de evolucionar en el mercado ni mejorar las condiciones de sus servicios; etc. La mayoría de ellos, se autosustenta por lo cual no pueden solventar los gastos que conllevan las condiciones de habilitación, entre otras cosas.

Destacó el Defensor Alberto Penayo que “la mala alimentación, los cuidados paliativos deficientes, las estructuras precarias, la falta de protección de datos, la desorganización en la atención, entre otras cosas; son algunas de las condiciones que se pudieron observar en los lugares a donde fuimos”. Y concluyó “es urgente adecuar la legislación nuestra, al tratado internacional que adhirió Argentina para los cuidados de la personas adultas mayores, para garantizar una mejor calidad de vida”.