Aldo Andrés Cantero (31) decía que era mecánico. Algunas veces además de arreglar habría hecho negocios de compra y venta de vehículos. Pero en los últimos tiempos habría entrado en un circuito más peligroso, uno del que difícilmente se salga ileso: el narcotráfico.Roca5-2ho07cfn5kf0G.-Roca-2-7sdq56776e80

El domingo por la noche, presuntamente tras una discusión, lo acribillaron en su casa del lote 89 de Gobernador Roca. Antes de que lo asesinaran alcanzó a llamar a su mujer de 25 años para decirle que no volviera a casa.
Por el caso no hay detenidos, pero sí líneas firmes de pesquisa, que podrían conducir en breve hacia los autores del homicidio.
Cantero recibió cuatro balazos. Uno en una pierna, otro en el tórax, el restante en la boca y el último en la frente. El o los asesinos utilizaron una pistola calibre nueve milímetros.
Hasta acá la historia ya tenía ribetes mafiosos. Pero el asunto empezó a complejizarse aún más, cuando detectives de la Secretaría de Apoyo para las Investigaciones Complejas del Poder Judicial encontraron en un sector de la chacra del mecánico una carga de marihuana, escondida en una fosa.
Los funcionarios, que están trabajando codo a codo con distintas reparticiones de la Unidad Regional IX de la Policía y de la Dirección Homicidios, bajo la supervisión del juez de Instrucción Siete de Posadas, Carlos Jorge Giménez, dieron con la droga luego de notar que en una parte del terreno había tierra removida. La tierra provenía de alguna excavación. Por eso buscaron, y en una especie de depósito apareció la fosa con 79 bultos, que contenían marihuana de primera calidad.
Al parecer, el estupefaciente llevaba allí acopiado hacía días. La noche del domingo, Cantero recibió visita. No se sabe cuántos hombres lo visitaron. Se cree que primero hubo una charla amistosa, pero luego se trató un tema incómodo, que desató un entredicho. Finalmente, el mecánico acabó ejecutado.
Los homicidas se marcharon de la casa en el Renault Logan del fallecido. Lo abandonaron luego en Jardín América. Allí lo encontraron este lunes los investigadores.
No fue lo único que hallaron. Porque además de la droga del foso, dieron con más marihuana, escondida en un viejo freezer. Había 58 ladrillos más.
En total, la marihuana pesó 1826 kilos. La carga, en Misiones, vale unos dos millones de pesos.
La mujer del fallecido aportó al menos tres nombres a los investigadores y el dato de que su pareja estaba “preparando un auto”, lo que podría entenderse como acondicionar un rodado para el transporte de estupefacientes. Dijo poco, pero sabría más.

Fuente: Misionesonline

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